80edays o cómo gastar 100€ en dar vuelta al mundo

Rafael de Mestre, organizador y piloto de uno de los coches eléctricos que participará en la vuelta al mundo en 80 días, ha pasado por Madrid con su Tesla Model S (de nombre KIT –ver matrícula–, como el de la serie televisiva “El coche fantástico”) y nos ha invitado a compartir su pasión, viajar por el mundo sin contaminar. Un delirio que inició de niño. “Cuando era pequeño, me gustó mucho La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne, y siempre pensé en hacerlo”, nos cuenta. “Pero, ¿para qué? ¿Para contaminar más el mundo con mi coche? Entonces no me persuadía, no veía ninguna razón convincente”. Con voz pausada relata como “también de niño, fui a los coches de choque (coches eléctricos 100%) y trataba de esquivar al resto, a mi me gustaba ir sólo y conseguir velocidad máxima, para ver la aceleración, sin ruido. El ruido nunca me ha gustado”. Ya adulto, su fascinación por los roadster le llevó a comprar “un descapotable de Peugeot, pero me fastidiaba mucho oler mi propia polución, y eso no me gustó nada”.

80edays o cómo gastar menos de 100 € en dar vuelta al mundo
Poco después, soñó con un “coche de choque que iba por la calle, pero me desperté y me di cuenta que eso no podía ser, porque no hay electricidad en el aire. Pero un día, me llamó mi abogado y me dijo que había una compañía que quería comprar uno de mis nombres de marca registrada, tron”. Era Audi, que quería hacer un coche eléctrico. “Contacté con ellos y les dije que utilizaran la marca y que compraría el coche. Preguntaba, 2008, 2009, 2010… ¿cuándo está, cuándo está? Y siempre me decían, el año que viene”. En 2010, Audi le comunicó que iban a presentar un híbrido, “lo que me desilusionó muchísimo, casi lloré por haber dado mi marca para un híbrido”. Rafael se lo contó a sus amigos y uno de ellos le mandó un link: www.teslamotors.com. “Lo miré y pregunté, ¿ese es un coche eléctrico 100%? Leí, llamé a Tesla y pregunté si era un prototipo o si podía comprarlo. Y me dijeron que sí, que podía comprarlo, y sin probarlo ni nada, lo compré”.

Nacido en Manresa y criado en Alemania, Rafael de Mestre es el representante español en la Carrera Eléctrica, que arranca el 16 de junio del Arco del Triunfo de Barcelona para visitar 20 países y recorrer 25.000 kilómetros. La idea para organizar el “último desafío para coches eléctricos” surgió por la incredulidad de la gente en los coches eléctricos, “me decían que solamente era un juguete y nada serio, sin autonomía y sin futuro. Me enfade tanto, que quise enseñarles que no hay nada imposible y que las largas distancias no son un problema”.

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– En tu viaje de preparación para la vuelta al mundo, ¿qué deficiencias has encontrado en general en Europa y en particular en España?

Rafael de Mestre: En Europa, ninguna. Está llena de miles de puntos de recarga y cada día se instalan nuevos. España dispone de cargadores en Paradores Nacionales, que te cobran 5 euros por cargar. Pero en determinadas zonas del sur, como Sevilla, y del oeste, como Badajoz, los políticos prometen instalar 50 cargadores de cara a la galería, porque luego no valen para nada, pues funcionan lentos, no, lentísimos. Buscan los cargadores más baratos, que son monofásicos, a los que bastaría conectar un tercer cable para convertirlos en trifásicos, lo que proporcionaría una carga rápida, pero no lo hacen.

– De 2012 a 2015, ¿has notado mucho cambio en las infraestructuras?

Sí, el cambio ha sido muy grande. Actualmente, hay cientos de hoteles con puntos de recarga, lo que te permite viajar, como hice yo, desde el punto más al sur de Europa, Tarifa, hasta el más al norte, Cabo Norte, en 100 horas.

– ¿Cuál es el objetivo de la prueba?

Queremos hacer algo bueno por el medio ambiente, convencer a la gente de que compre coches eléctricos. La polución se ve y se siente y nos estamos cargando la naturaleza.

 

-¿Hay premio al ganador o sólo es una demostración para ver de lo que es capaz un coche eléctrico?

– Todo aquel que termine la prueba en 80 días recibirá un premio de 5.000 euros. Actualmente hay 12 participantes y, si todos los consiguen, tendré que pagarles 60.000 euros.

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-¿Tú?

Sí, yo organizo la prueba y ese es mi compromiso, de ahí mi interés de encontrar patrocinadores. He hablado con Telefónica, con Vodafone… que muestran interés, pero no he encontrado el contacto correcto y cuando lo he hecho, me dicen que ya es demasiado tarde. A nivel institucional, la Casa Real está muy interesada y espero que cuando la carrera pase por Madrid, el Rey nos reciba y podamos salir desde el Palacio Real.

– El resto de competidores, ¿están preparándose como tú?

Sí, y están muy nerviosos viendo lo que hacemos los demás a través de la plataforma de comunicación que compartimos. En Europa, con los supercargadores, habrá coches que podrán hacer entre 800 y 1.200 kilómetros en un día, por lo que no entiendo su preocupación. Yo he tardado unos 14 días en ir de Nueva York a San Francisco. Hoy en día, con supercargadores, lo haces en tres días

– ¿Tienes ya bien cerrado todos los puntos de paso?

En Europa y Estados Unidos, prácticamente. Pero en Asia, no. Además, salvo ciertas ciudades por las que tienen que pasar y hacer fotos para demostrar que han estado allí, como en Nueva York, donde deben hacerse una foto en Empire State, o en Barcelona, Madrid… las rutas a seguir son libre, y cuanto más diversas mejor, porque todos los coches incorporan GPS que transmiten los puntos de recarga, para hacer un verdadero mapa de los mismos y establecer un récord del mundo de puntos de recarga. Es lo mejor para el proyecto y también lo más divertido.

-¿Cómo vais a cruzar el Océano Atlántico?

Cada uno es libre de atravesarlo como quiera. En principio, habíamos mirado atravesar en barco, que nos cuesta unos 5.000 euros, pero hemos estado negociando con compañías aéreas, que nos pedían 25.000 euros por coche, y han bajado a 15.000 euros.

Hay incluso un camión eléctrico, que pesa 19 toneladas y tiene una autonomía de 350 kilómetros, pero el transporte en avión le cuesta un millón de dólares. Y he dicho, es más barato hacer otro camión y cambiarlo a la llegada.
Tengo la esperanza de que sigan bajando el precio del avión, para que todos podamos reunirnos lo antes posible en Halifax (Canadá) y, desde allí, partir hacia Nueva York, donde intentaremos mantener una reunión en la ONU para concienciar sobre el problema de la contaminación. Porque al 99% de la gente no le interesa lo que pasa a nivel internacional, son egoístas nacionales. Pero esperamos que a la ONU sí le interese.

– ¿Tienes apoyo de Tesla u otros patrocinadores?

No, no tengo apoyos de Tesla ni de nadie. Yo soy altruista, no me interesa nada para mí, me interesa el mundo, no me interesa ni este récord de dar la vuelta al mundo con 12 coches eléctricos. Y el 99,999% de la gente es muy egoísta, nadie regala cosas. Hay muy poca gente que es altruista en serio, y yo soy uno de esos. Quiero mover el mundo, que en el momento que me muera no me entierren en un ataud de oro. ¿Para qué? Voy a gastar todo mi dinero, y para mí una vida perfecta será dejar una herencia de cero euros porque me lo he gastado todo por el mundo.

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– ¿Cuáles son las mayores dificultades que crees que encontrarás en esta segunda vuelta al mundo?

Los mayores problemas serán papeleo y política.

¿Tienes copiloto ya?

Todavía no. Estoy mirando, porque quien viaje conmigo quiero que sea altruista como yo, y eso es muy difícil.

– ¿Qué consejos darías a aquellos que se quieren comprar un coche eléctrico?

Que lo compren, hay que quitarles el miedo. Que vayan una y otra vez al concesionario y pregunten, porque la única forma de que las marcas se impliquen es que el cliente cree expectación. Así, cada año sus gamas de modelos cero emisiones irán creciendo. Si vas y preguntas una y otra vez, tendrán que hacerlos, porque quieren vender.

– ¿Qué crees que falta para que el coche eléctrico empiece a utilizarse de forma masiva?

Que pueda hacer lo mismo que uno de combustión. La gente tiene mucho miedo a perder tiempo en las recargas, cuando en realidad se tarda lo mismo que en echar gasolina. Te dicen: paro y en 5 minutos vuelvo a iniciar el viaje, cuando no es verdad. Entre que cogen la manguera, carga de combustible, pagan y compran algo en el mini mercado, han pasado 15 minutos. En un cargador rápido lo haces en 30 minutos y con la carga inductiva, mucho más rápido. Nadie quiere dañar la naturaleza, ni los que venden gasolina.

– Con las baterías de grafeno, que ofrecen 800 km de autonomía y recarga en 5 minutos, y el acelerador activo, que permite la “conducción a vela”, por inercia y sin gasto, ¿crees que con estos avances se potenciará el coche eléctrico?

Sí, nítidamente. Hay también un invento de un americano que es capaz de carga un móvil en tres segundos.

-¿Cuál es el mejor y el peor país preparado para el coche eléctrico?

El mejor, sin duda, Estonia. Cada 20 kilómetros tienen un punto de recarga. Como es un país muy concienciado con el medio ambiente, sus emisiones son muy bajas y venden su cupo de CO2 a terceros países. Con el dinero que han sacado en un año, han amortizado la inversión en infraestructuras de recarga, además han utilizado los cargadores más caros.

Entre los peores, Kazajistán, y dentro de Europa, Italia, porque tiene una infraestructura eléctrica muy mala.

-¿Cuánto te costará en energía la vuelta al mundo, esos 25.000 km previstos por 20 países?

La primera vuelta al mundo que realicé, en 2012, me costó unos 300 euros. En esta espero que sean unos 100 euros como mucho, porque en la mayoría de sitios no te cobran. En Estados Unidos, por ejemplo, los puntos de recarga de Tesla son gratuitos de por vida. Con un coche de combustión, siendo optimistas, te costaría más de 1.000 euros.

-¿Y cuántas recargas?

Yo aconsejo a los participantes que no agoten la batería y que paren cada 300 km, que tengan siempre 100 km de reserva para lo que pueda pasar. Es decir, realizaré unas 83 recargas, quizá 90. Esto se verá en vivo. Verás qué equipo ha recargado, cuántas veces y cuántos kilómetros ha hecho por día. Son estadísticas que nadie sabe, cuántos kW vamos a usar y cuánto CO2 hemos ahorrado al medio ambiente. Son número muy interesantes que a mí me llaman la atención también.

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– No existe un estándar de tomas de corriente, lo que añade una dificultad más al trayecto. ¿Cuántos adaptadores llevas?

Por lo menos, 10 adaptadores, pero que sólo utilizaré tres: un Cetac de 32A, un Mennekes y un CHAdeMO. El Cetac es un estándar que se utiliza en todo el mundo, pero para hacer dinero se inventaron los otros.

– Tengo entendido que plantáis árboles por los lugares por los que pasáis

Sí, se sortea qué árbol debe plantar cada equipo y en qué lugar. Cuando llega, no sólo debe hacerlo, sino que deben garantizar que agarra y que estará vivo, porque en cuatro años, en 2020, volveremos a visitarlos.

-¿Las petroleras tienen algo que ver con que no se desarrollen más rápidos los coches eléctricos?

Todavía no ven el peligro.

– ¿Qué mantenimiento requerirá el coche durante los 25.000 kilómetros?

No he hecho ningún mantenimiento en los últimos 150.000 kilómetros, sólo cambiar los neumáticos y rellenar de agua al depósito limpiaparabrisas.

-¿Cómo podemos seguir la carrera?

La carrera podrá seguirse en directo desde el propio habitáculo del coche, a través de www.80edays.com. Y los que nos sigan, podrán aconsejarnos rutas o decirnos en directo, incluso, cuando nos hemos equivocado de carretera. Con ello, pretendemos derribar las fronteras y que los países comunistas vean cómo se vive en occidente, y viceversa. Pero eso no gusta a los políticos. Lo único que quiere la gente es tener paz y las fronteras sólo sirven para hacer negocios. Mi sueño sería que todas las fronteras cayesen, pero el problema es que los políticos tienen que pensar cómo hacer dinero si no hay fronteras.

Juan Luis

Licenciado en Ciencias de la Información, siempre he tenido la suerte de escribir sobre aquello que más me gusta, el automóvil y su mundo. Como buscador de palabras que soy, intento poner musicalidad al runrún de los motores para que su lectura sea más amena y divertida.

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