Las tribulaciones de un Renault Zoe R240 camino de Valencia

Sabía que se podía conseguir, y lo hice. Cuando llegué a Valencia con el Renault Zoe R240 sentí la misma satisfacción, salvando las distancias, que Roald Amundsen abriendo el Paso del Noreste, el que une el Océano Atlántico con el Pacífico por el Polo Norte. Los muchos inconvenientes del camino trajeron a mi memoria “Las tribulaciones de un chino en China”, el libro de Julio Verne en el que el protagonista, el rico Kin-Fo, contrata a unos sicarios para que le maten. No había asesinos a sueldo en esta ocasión, pero sí muchas situaciones adversas desde el principio. Muchos creían que no llegaría, otros pensaron que era una locura y hasta el desánimo me llevó a plantearme la retirada, pero ya sabes, cuando “va mal el negocio, manda la caballería”. Me enfrente de cara a los contratiempos y la obcecación puso en gris lo que era negro zaíno y sacando fuerzas de flaqueza, arremetí, como Don Quijote, contra los molinos.

Al final de este largo viaje recapitulo: no fue para tanto y cualquiera puede hacerlo, es mucho más fácil de lo que parece y siento, en estos momentos, la inmensa alegría de los pioneros. ¿Lo volvería a hacer? Rotundamente, sí. ¿Qué gané? Experiencia eficiente. ¿Qué aprendí? Que el vehículo eléctrico está preparado para afrontar cualquier reto, pero no las infraestructuras. ¿Qué saco en conclusión? Que, a pesar de los augurios de Stephen Emmott, en el documental “Diez mil millones”, y de la Cumbre del Cambio Climático, muy pocos, poquísimos diría, hacen algo por remediar la destrucción del planeta. El lobby del petróleo es poderosísimo y los Estados no quieren quitarse las ligaduras ni dejar de ingresar sus royalties. ¿Qué deseo? Que la tendencia se invierta y los Gobiernos del mundo actúen de una vez por todas.

Pero, vayamos al grano. La revista Autorenting, mensual líder del sector del renting, en colaboración con Electricway y Renault, me brindaron la increíble oportunidad de demostrar que las grandes rutas por España están abiertas a los vehículos eléctricos y que la distancia que les separa de los de combustión se acorta por minutos. El reto, en teoría, no era muy complicado: viajar de Madrid a Valencia y regresar con un Renault Zoe R240, compacto eléctrico con 240 km de autonomía. Bastaría una recarga para llegar, en la que además sólo invertiríamos 55 minutos. La realidad fue mucho más complicada, y no por culpa del coche.

prueba renault zoe

No te voy a contar milongas, ni decir lo bien que va el Zoe, lo cómodo que resulta viajar sin ruidos y la suavidad y confort de marcha. Me centraré en el reto en sí, en la experiencia. La idea surgía esta primavera, cuando el Zoe recibía un motor eléctrico fabricado por Renault que subía su autonomía hasta los 240 km. La Carrera Eléctrica “80edays. The ultimate electric vehicle challenge”, que arrancará el 16 de junio del año que viene del Arco del Triunfo de Barcelona para visitar 20 países y recorrer 25.000 kilómetros, me insufló más ímpetu. Si ellos pueden, yo, también. Cuando entrevistamos a Rafael de Mestre, el piloto español en dicha competición, nos contó que la idea de la prueba alrededor del mundo surgió porque la gente, “mi madre incluida, no creía en la tecnología. Todos decían que solamente es un juguete y nada serio, sin autonomía y sin futuro. Me enfade tanto, que quise enseñarles que no hay nada imposible y me propuse dar la vuelta al mundo con un coche eléctrico de serie, para demostrar que las largas distancias no son un problema”. Lo cierto, querámoslo o no, es que la raza humana sólo evoluciona cuando se encuentra al borde del precipicio, y el abismo de los coches eléctricos se encuentra en las grandes rutas. Así que, me puse el traje de pionero-aventurero y me lancé al barranco.

La ruta

Una buena planificación es fundamental. Con la ayuda de electromaps, web donde figuran los puntos de recarga para vehículos eléctricos, me alié con la prudencia y establecí recorridos cortos. Saldría de Madrid por la mañana y pasaría la tarde en Valencia, para volver al día siguiente. Electromaps marcaba como puntos de recarga rápida uno en Villares del Saz (Cuenca), a 135 km; otro en Motilla del Palancar (Cuenca), a 204 km, y un tercero en Albacete, a 261 km. La razón invitaba a dirigirme a Motilla, recargar y partir hacia Valencia, a 150 km. Invertiría unas 3 horas en llegar a Motilla, una hora de recarga y dos horas más hasta Valencia. Total: 6 horas. Si salía a las 11, la hora de recarga podría aprovecharla para comer, con lo que amortizaría ese tiempo. Llamé a Javier Santiago Monedero (969 33 30 36), responsable de la electrolinera la Gaviota, en Motilla, y honestamente me informó que allí no podría hacer una recarga rápida, puesto que la empresa instaladora no le había dejado las tarjetas de puesta en marcha, así que la recarga debería ser lenta, o sea, 8 horas mínimo.

Esta coyuntura me obligó a cambiar de rumbo, ya que se trataba en hacer la ruta en el menor tiempo posible. Telefoneé a Villares del Saz, a Talleres y Grúas Hernaiz (969 298 064) y me aseguraron que tenían punto de recarga rápida y que me esperaban. De Villares a Valencia hay 224 km y, de nuevo, la prudencia nos sugirió una segunda parada en Albacete, a 121 km. Aumentaba distancia y tiempo, pero asegura la llegada. Saldría una hora antes, a las 10, pararía una hora para recargar y comería en Albacete, donde el concesionario Renault López Espejo dispone de varios puntos de carga rápida. De allí a Valencia (187 km) era coser y cantar. La hora prevista de llegada a meta eran las 19 horas.

Mala información

Con la ruta bien definida, partí con el Zoe cargado hasta la bandera e invertí 1 hora y 53 minutos en llegar a Villares. El primer inconveniente surgió cuando, al conectar, me pidieron el adaptador trifásico de 400 voltios. El Zoe lleva un enchufe Mennekes y Hernáiz no tenía este tipo de toma. Unas horas antes, había estado enredando con dicho adaptador, pero no pensé necesitarlo. Error fatal, porque de recargar a 400v en hora u hora y media pasé a una recargar lenta en toma doméstica. Desde las 12 hasta las 20:30 que salí hacia Albacete te da tiempo a pensar en muchas cosas. Primero, ya que la infraestructura es tan deficitaria, debería habilitarse un teléfono donde te informen de los puntos de recarga. Segundo, electromaps debería revisar y actualizar sus puntos de recarga y no fiarse de cualquiera. Tercero, todos los concesionarios que tienen en su catálogo coches eléctricos deberían trabajar en conjunto por la electromovilidad y prestarse apoyo, independientemente de la marca, estableciendo un verdadero y fiable mapa de recargas. Cuarto, ¡¡compra un adaptador trifásico y no te olvides nunca de él, te ahorrará mucho tiempo!!

prueba renault zoe

Con ese 66% de carga partí a Albacete, a 121 km. Soslayadamente, con el ojo izquierdo vigilaba el consumo y la autonomía y con el derecho, la distancia que el navegador marcaba a destino. El sistema R-Link Evolution, con su enorme pantalla central táctil y la perfecta disposición de toda la información, me ayudó muchísimo. No sólo por los datos que facilita, sino también por la asistencia que presta el controlador de eficiencia y por la facilidad de acceso, a un toque de cualquier información.

Aunque me gusta conducir de noche, lo pasé mal, porque viajaba a una velocidad media de unos 65-70 km/h y los camiones se te echan literalmente encima. Pero no fueron ellos los peores, porque hubo otros, algunos conductores de turismo, que circulaban a velocidades inconfesable y te comían la zaga, cuando el resto de carriles estaban vacíos. Una actitud reprochable y fuera de toda lógica.

Satisfacción y bajos costes

Llegué al concesionario Renault López Espejo, en Albacete, a las 22:30 horas. A las 9:00 de la mañana, el Zoe desayunaba en el poste de recarga. A los 35 minutos ya disponía del 80% y 15 minutos después estaba completo. López Espejo dispone de varios puntos de recarga rápida. Su personal especializado me confirmó algo que ya sabía, la plena satisfacción del cliente con el Zoe y sus bajos costes de mantenimiento, con revisiones cada 30.000 km o un año.

A las 10:56 puse rumbo al concesionario Renault Retail Group Levante, en Burjassot (Valencia), donde debía recargar para iniciar la vuelta a Madrid. Según el ordenador de viaje, la autonomía era de 215 km, suficiente para recorrer los 209 km que separan ambas ciudades. Poco duró la alegría, porque las primeras cuestas incrustaron 175 km en el dibujo del acumulador y, de nuevo, tocaba contener la velocidad y vigilar autonomía y kilómetros. Sabía que crecería, pues la orografía hacia Valencia es descendente y, efectivamente, el gasto medio, hasta entonces 12,6 kWh, inició la caída en picado hasta los 11,3 kWh que registró en la llegada. Entre medias, satisfacción cuando empezó a incrementarse la autonomía y superó con creces la distancia y felicidad al parar en Burjassot, a las 14:16, y comprobar que había realizado 209,5 km y tenía reserva para hacer otros 52 km.

prueba renault zoe

Renault Retail Group Levante, en Pista Ademuz, km 3, Burjassot, es un gran concesionario en el que se nota la mano de la marca. Cuenta con varios cargadores rápidos y es un punto estratégico para usuarios de eléctricos. En menos tiempo de lo que tardas en comer, el Zoe estaba listo para seguir trayecto. Fueron apenas 52 minutos.

268 km de autonomía

No quería retrasar mucho la partida, pues la noche se echa pronto en invierno, y a las 16:20, señalando 268 km de autonomía, fijé Motilla del Palancar como próximo objetivo. Ni agonías ni preocupaciones, la distancia de 145 km entre ambos puntos me reservaban un viaje placentero. Y así fue, 2 horas y 21 minutos después llegaba. Si hubiese habido un puesto de recarga a mayor distancia, lo habría intentado, pero la infraestructura de puntos, digan lo que digan, es el gran (y casi único) enemigo del vehículo eléctrico. Mientras los fabricantes invierten grandes sumas en el desarrollo de sus modelos de cero emisiones y las subvenciones a la compra superan los 6.000 euros, parece increíble que el Gobierno y sus empresas afines (léase petroleras, eléctricas…) sean incapaces de montar una estación de recarga cada tres gasolineras en las autopistas y autovías nacionales, por ejemplo.

Al llegar a la estación de servicio La Gaviota sabía que debía hacer una carga lenta, lo que aproveché para dormir. Motilla es un punto muy aconsejable y recomendable para viajar de Madrid a Valencia sin pasar por Albacete, circulando por la antigua nacional hasta Honrrubia, lo que te ahorra una veintena de kilómetros y tiempo. Cuando esté operativo el punto rápido, que imagino que ya lo estará, de Valencia a Motilla tardas 2 horas y 20 minutos; sumas 55 minutos de la recarga y otras 3 horas y 15 minutos en llegar a Madrid. Total Madrid-Valencia: 6 horas y 30 minutos, de las que una gastas en comer. No está nada mal y demuestra que el eléctrico, con buena infraestructura, no sólo es para la ciudad.

A las 9:21 tomé la antigua N-III hacia Honrrubia. Pronto, el nivel de carga indicó que quedaban unos 147 km para vaciarse y la distancia a meta era de 180 km. Kilómetro tras kilómetro, no veía el final. Y nueva cuesta y de nuevo los camiones a rebufo y de nuevo a mantener la calma. A unos 130 km de Madrid, la diferencia entre carga y destino se redujo a 15 km, pero no me daba por vencido. A 70 km de la capital, en plena bajada, los niveles se igualaron y una sonrisa de oreja a oreja se dibujo en mi rostro. Lo tenía en las manos, o mejor dicho, en los pies.

¡Menos de 13 euros!

Cuando entraba en los túneles de la M-30, con más de 15 kilómetros de autonomía, sentí una inmensa alegría. Hubo momentos malos y buenos, pero la inmensa felicidad de llegar a Madrid me hizo sentir, de nuevo, como Amundsen.

Alcancé el objetivo, en la calle Linneo, 7, donde se encuentra la estación de recarga de Cota20 y Electricway, a las 12:36. En total, realicé 823,5 km, con un consumo medio de 11,3 kWh, a 61,5 km/h de velocidad. El gasto total fue de 93 kWh. El 24 de septiembre, el precio del kWh era de 0,136194 €/kWh; es decir, Madrid-Valencia-Madrid costó 12,66 euros, a 0,015 euros el kilómetro. ¿Puedes tú viajar más barato?

Las cifras del viaje

Primer díaSegundo díaTercer día
Madrid-Villares del Saz (Cuenca) Salida de Madrid: 10:00

Autonomía al inicio: 197 km (según marcador)
Llegada a Villares del Saz: 11:53
Duración viaje: 1 hora y 53 minutos
Consumo medio: 13,2 kWh/100 km
Velocidad media: 74,6 km/h
Consumo total: 20 kWh Km recorridos: 152
Autonomía restante: 24 km (16%)
Estimación km totales: 152 km + 24 km = 176 km
Tiempo de recarga: 8 horas en enchufe doméstico (66% de carga)

Villares del Saz-Albacete Salida de Villares del Saz: 20:30
Autonomía al inicio: 121 km (según marcador)
Llegada a Albacete: 22:30
Duración viaje: 2 horas
Consumo medio: 12,6 kWh/100 km
Velocidad media: 72,6 km/h
Consumo total: 33 kWh Km recorridos: 113,7
Autonomía restante: 0 km (0%)
Estimación km totales: 113,7 km
Tiempo de recarga rápida: 50 minutos en toma Mennekes (100% de carga)

Albacete-Burjassot (Valencia)
Salida de Albacete: 10:56
Autonomía al inicio: 215 km (según marcador)
Llegada a Burjassot: 14:16
Duración viaje: 3 horas y 20 minutos
Consumo medio: 11,3 kWh/100 km
Velocidad media: 62,9 km/h
Consumo total: 54 kWh
Km recorridos: 209,5
Autonomía restante: 52 km (35%)
Estimación km totales: 209,5 km + 52 km = 261,5 km
Tiempo de recarga rápida: 52 minutos en toma Mennekes (100% de carga)

Burjassot-Motilla del Palancar (Cuenca)
Salida de Burjassot: 16:20
Autonomía al inicio: 268 km (según marcador)
Llegada a Motilla del Palancar: 18:41
Duración viaje: 2 horas y 21 minutos
Consumo medio: 11,5 kWh/100 km
Velocidad media: 61,7 km/h
Consumo total: 71 kWh
Km recorridos: 145
Autonomía restante: 45 km (18%)
Estimación km totales: 145 km + 45 km = 190 km
Tiempo de recarga: 10-12 horas en enchufe doméstico (100% de carga)

Motilla del Palancar-Madrid
Salida de Motilla del Palancar: 9:21
Autonomía al inicio: 185 km (según marcador)
Llegada a Madrid: 12:36
Duración viaje: 3 horas y 15 minutos
Consumo medio: 11,3 kWh/100 km
Velocidad media: 61,5 km/h
Consumo total: 93 kWh
Km recorridos: 203,3
Autonomía restante: 15 km (8%)
Estimación km totales: 203,3 km + 15 km = 218,3 km
FICHA TÉCNICA - Datos del fabricante
MOTOR

Disposición: Delantero transversal
Tipo: Síncrono con motor bobinado
Potencia máxima (CV/kW): 88 CV/65 kW de 3.000 a 11.300 rpm
Par máximo: 22,4 mkg de 250 a 2.500 rpm

BATERÍA

Tipo: Ión-litio
Ubicación: Central
Tensión total: 400 voltios
Capacidad: 22 kWh

CARGADOR

Tipo: Adaptable mono-trifásico de 2 a 43 kW
Tiempo de recarga a 3 kW y 16A: menos de 8 horas
Tiempo de recarga a 7 kW: 1 hora (80%)
Tiempo de recarga a 22 kW (borne trifásico 32A): 1 hora (80%)
Tiempo de recarga a 43 kW (borne trifásico 63A): 1 hora (80%)

PESOS Y MEDIDAS

Peso en orden de marcha: 1.543 kilos Long./Anch./Altura: 4.084/1.730/1.562 mm
Capacidad del maletero (mín./máx.): 338/1.225 litros
PRESTACIONES Y CONSUMOS
Aceleración de 0 a 100 km/h: 13,5 segundos
Velocidad máxima: 135 km/h
Autonomía extraurbana (estación fría/templada): 115/170 km
Autonomía ciclo NEDC: 240 km

Juan Luis

Licenciado en Ciencias de la Información, siempre he tenido la suerte de escribir sobre aquello que más me gusta, el automóvil y su mundo. Como buscador de palabras que soy, intento poner musicalidad al runrún de los motores para que su lectura sea más amena y divertida.

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