Musk revoluciona el gallinero eléctrico

Con la reciente presentación del Tesla Model 3, Elon Musk, CEO de la marca norteamericana, ha revolucionado el gallinero de los vehículos eléctricos. Desde los lanzamientos de nuevos productos Apple por parte de Steve Jobs, nada había tenido tanta resonancia internacional como la presentación del Model 3, un sedán de poco más de 4,5 metros de longitud, diseño deportivo y motor eléctrico. El mismísimo Musk, el nuevo Rey Midas de los negocios (y del marketing), se vio sorprendido por la apabullante bienvenida dispensada a su nuevo modelo que, antes incluso de conocerse, ya contaba con 130.000 pedidos, a razón de 1.000 dólares por reserva, y tres días después, 276.000, lo que supone 276 millones de dólares, un excelente arranque para un modelo que revolucionará el mercado y que ya quisieran para sí muchas marcas.

Tesla model 3

Esta colosal acogida conlleva un definitivo punto de fuga e inflexión para el resto de fabricantes de vehículos eléctricos en Europa, que tienen hasta 2018 para ponerse las pilas, tanto en materia de precio como de autonomía. Los acumuladores de grafeno, que ya prueban algunas marcas, pueden ayudarles, y en cuanto a precio, deberán ajustar aún más sus costes. El denominado “coche para el mercado de masas”, según la definición del gurú Musk, cuesta en Estados Unidos 35.000 dólares (unos 31.000 euros), que tampoco es tan rompedor ni está al alcance de todos, al menos, en Europa. Porque si Tesla sigue la política de ensamblado y adaptación a las exigencias europeas marcada con el Model S en la planta del Tilburg (Holanda), el precio podría subir hasta más allá de los 40.000 euros, aunque todo eso no sucederá hasta 2018, momento en que se empezará a vender en Europa.

En España, los que estén frotándose las manos porque ven a su alcance un atractivo vehículo eléctrico con aproximadamente 350 km de autonomía por menos de 34.000 euros, ayudas incluidas, conviene recordarles que el Tesla 3, hoy por hoy, no entraría dentro del actual Plan Movea, dotado de 5.500 euros, más 750 euros de achatarramiento del antiguo, ya que dichas subvenciones se conceden a eléctricos con autonomía superior a 90 km y precio por debajo de 32.000 euros, condición esta última que no cumple.

Una china en el zapato de Musk

Tesla model 3

Cuando el Model S se presentó en España, en 2013, el director de Comunicación para el sur de Europa de Tesla, Roberto Toro, anunció un precio entorno a los 26.300 euros para el Model 3 que, de haberse corroborado ahora durante el lanzamiento, podría haber entrado en las condiciones exigidas por el Plan Movea. También comentó que, como en el resto de Europa, y con tiempo, desplegarían una infraestructura de recarga rápida mediante supercargadores propios, que abarcaría todo el territorio nacional, con distancia entre puntos de suministro no superior a 300 km de radio, por debajo de la autonomía máxima de sus modelos. A dos años vista, y aún teniendo en cuenta que la legislación española es muy restrictiva, sólo existen dos supercargadores, uno en Girona y otro en Tarragona, a los que se sumará próximamente un tercero en Valencia. En este sentido, Tesla ha variado sus planes iniciales, y aunque ahora anuncia la instalación de otras 13 estaciones de recarga súper rápida, hace tres años Roberto Toro señaló que el primer eje de implantación de cargadores enlazaría Madrid y Barcelona, para más tarde alcanzar el sureste del país.

Tesla model 3

La implantación de supercargadores es la china en el zapato de Elon Musk y no va tan rápida como le gustaría, aunque ha mostrado su interés por ampliar la red de los 215 puntos que hay en la actualidad a 441 en todo el mundo. Otra cosa es que se cumplan los objetivos.

Acelerar la transición

Sin duda, como afirmó el CEO de Tesla, el Model 3 es fundamental “para acelerar la transición hacia un transporte sostenible”, lo cual es “muy importante para el futuro del mundo”. El paso está dado y el Model 3 supone una alternativa realmente competitiva no sólo frente a los coches eléctricos, sino también frente a los de combustión, aunque también es de esperar que el resto de fabricantes de vehículo eléctricos reaccionen y aceleren sus procesos de investigación y desarrollo y los trasladen a modelos de calle. Faltan dos años y la revolución sólo está en sus albores.

Tesla model 3

El Model 3, que comenzará a venderse en Estados Unidos a finales de 2017 y en Europa en 2018, es un prototipo del que se desconocen la mayoría de sus características técnicas. Lo que se sabe es que será de tracción trasera, que montará los acumuladores en el piso, lo que habilita los vanos delantero y trasero como maleteros y que su diseño de sedán deportivo de cuatro puertas y techo panorámico acogerá en su interior a cinco adultos cómodamente, además de presentar un interior muy sencillo, sin apenas botones, y una pantalla a color táctil de 15”, que será el centro neurálgico de la mayoría de funciones del coche. Acelera de 0 a 100 km/h en 6 segundos y su autonomía ronda los 350 km, gracias a una batería de entre 75 y 90 kWh de capacidad. Además del modelo base, Tesla tiene intención de construir una versión superior con tracción a la cuatro ruedas bajo demanda, el “dual motor”, que acelerará de 0 a 100 km/h en unos 4 segundos. Entre otras lindezas, el Model 3 integrará presumiblemente un sistema de conducción autónoma, el Autopilot, que basa su funcionamiento en cámaras, rádar, ultrasonidos y GPS, lo que asegura que el sistema aprende y mejora a medida que pasan los kilómetros y que ayudará en los cambios de carril, en el mantenimiento del coche en el mismo, en la prevención de colisiones, a la vez que adaptará la velocidad al tráfico e informará de espacios disponible para aparcar, maniobra que ejecutará el mismo. También dispondrá de mapa con puntos de recarga rápidos e informará si están ocupados.
La planta de Tesla tiene como objetivo producir medio millón de unidades al año en 2020, siempre que la megafábrica de baterías de Nevada (Estados Unidos) funcione a pleno rendimiento.

Juan Luis

Licenciado en Ciencias de la Información, siempre he tenido la suerte de escribir sobre aquello que más me gusta, el automóvil y su mundo. Como buscador de palabras que soy, intento poner musicalidad al runrún de los motores para que su lectura sea más amena y divertida.

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